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Gregorio Santos en su hora cero

No pinta bien. Aunque el Presidente Regional se muestre tranquilo y hasta desafiante cuando se le consulta por la situación legal del proceso que se le sigue por secuestro, tortura, y otros graves ilícitos penales en agravio de Petronila Vargas y su padre don Eliseo Vargas, lo cierto es que, revisando brevemente el expediente del caso, encontramos que dados los elementos de prueba y convicción, Gregorio Santos si podría recibir una sentencia condenatoria en este caso.

La Historia

El 24 de noviembre del año 2005, se instala en la provincia de San Ignacio, un juicio popular, que tenía en «la mesa de honor» al hoy Presidente Regional Gregorio Santos y sus terratenientes, Idelso Hernández Llamo, y la actual concejera regional Elianita Zavaleta, el el mismo se decidió la suerte de Petronila Vargas y su padre, los resultados de este juicio fueron los siguientes:

1.- En el poder de las rondas campesinas, que lideraba Gregorio Santos, se le dio muerte (a decir de los testigos) a don Eliseo Vargas, padre de Petronila Vargas, a quien se le acusó (sin pruebas) de haber asesinado a otro padre de familia y a su esposa en San Ignacio.

2.- Se secuestró, violó y torturó a Petronila Vargas, tal como han contado los testigos y su abogado, al momento que se le dejó en libertad luego de 72 días, Vargas tenía moretones en todo el cuerpo y sangraba por sus partes íntimas, claras muestras de haber sido toturada y violada.

Según cuenta el doctor Javier Adrianzen, abogado de Petronila Vargas, aquel nefasto día, un representante del Ministerio Público trató de impartir el principio de autoridad en el lugar, sin embargo, recibió amenazas de la multitud, que azuzada por Gregorio Santos obligó al letrado a retirarse.

El proceso se congeló por mal manejo del Ministerio Público, pues el fiscal de San Ignacio no elevó los actuados al Organismo Correspondiente, pero como reza el dicho «La justicia tarda, pero llega» y al parecer ha llegado con tal fuerza, que el actual Presidente Regional no tendría escapatoria, a tal punto, que el juez determinaría el auto de enjuiciamiento, con el que Gregorio Santos quedaría cada vez más cerca de la cárcel por los delitos que cometió hace algunos años.

La audiencia de control de acusación se realizará el 31 de marzo de este año, a la cual Gregorio Santos deberá asistir de grado o fuerza, de no hacerlo se le dictará orden de captura y la comparecencia que ahora tiene sería cambiada por prisión preventiva.

Con esto, queda demostrado, que el presidente que predica la moral, honestidad, transparencia, disciplina, respeto por los Derechos Humanos y una «santidad» casi papal, no es tan Santo como se pinta.

 Foto: La República

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