Lo que debía ser una tarde de esparcimiento familiar terminó en luto. La madre del menor narró que la embarcación impactó contra un tronco, provocando el fatal accidente en el Recreo Campestre Río Grande.
Una jornada de recreación familiar se transformó en una dolorosa tragedia el pasado domingo 11 de enero, cuando un bebé de tan solo 10 meses de edad falleció ahogado tras el vuelco de una lancha en el Recreo Campestre Río Grande, situado en el centro poblado del mismo nombre, en el caserío Aliso Colorado.
El fatídico incidente ocurrió al promediar las 3:00 p.m., momento en que siete integrantes de una familia realizaban un paseo en bote dentro de las instalaciones del mencionado centro recreativo.
El accidente
Según el testimonio de Lucy Llanos Tarrillo, madre del menor fallecido, la tragedia se desencadenó cuando la embarcación impactó violentamente contra un tronco que se encontraba en la ruta. El choque provocó que el bote perdiera el control y terminara volcándose, arrojando a todos los ocupantes al agua.
Debido a la fuerza de las aguas y la confusión del momento, el bebé fue arrastrado rápidamente por la corriente del río, desapareciendo de la vista de sus familiares.
Desenlace fatal
Pobladores de la zona se movilizaron para buscar al infante, quien fue hallado minutos después aguas abajo. De inmediato, fue trasladado de emergencia al Centro de Salud de Huambocancha Baja con la esperanza de reanimarlo. Sin embargo, el personal médico del establecimiento solo pudo confirmar que el pequeño llegó sin signos vitales, certificando su fallecimiento por ahogamiento.
Al lugar de los hechos acudieron efectivos policiales de la Comisaría de San José, quienes realizaron las primeras diligencias y notificaron al Ministerio Público para los procedimientos legales correspondientes.
Denuncian falta de seguridad
El suceso ha generado gran consternación e indignación entre los vecinos y la comunidad local. Testigos y residentes de la zona han alzado su voz de protesta ante la aparente ausencia de protocolos de seguridad en este tipo de servicios turísticos.
Según las denuncias recogidas, durante el paseo no se habría exigido el uso de chalecos salvavidas, una medida básica y obligatoria para la navegación recreativa. Asimismo, los vecinos cuestionan si el establecimiento cuenta con las licencias de funcionamiento, certificaciones de Defensa Civil y los permisos necesarios para operar embarcaciones.
Ante este terrible hecho, la comunidad exige una intervención inmediata de las autoridades de turismo y fiscalización, solicitando que se investiguen las responsabilidades del recreo campestre y se verifique el cumplimiento de las normativas para evitar que una tragedia similar vuelva a ocurrir.
