Un operativo relámpago ejecutado por la Policía Nacional permitió desarticular la banda criminal autodenominada “Los Dibujitos del Norte y Sur”, acusada de sembrar el terror entre los comerciantes cajamarquinos. Lo más alarmante del caso es la participación activa de dos menores de edad en la presunta comisión de delitos graves como extorsión agravada y tenencia de explosivos.
La intervención policial se precipitó tras el último golpe de la banda, perpetrado el día de ayer. Los delincuentes colocaron una granada de guerra y una bomba molotov en la puerta de la vivienda de la señora María Sara Leal Minchán, propietaria de una avícola ubicada en la cuadra 02 de la prolongación Revilla Pérez.
Según las investigaciones, la empresaria venía recibiendo amenazas extorsivas desde el mes de diciembre. Afortunadamente, los artefactos no llegaron a detonar; de lo contrario, los daños materiales y personales habrían sido considerables.
Captura en tiempo récord
Tras el hallazgo de los explosivos, personal del Área de Secuestros y Extorsiones del DEPINCRI–DIVINCRI, en coordinación con la Oficina Regional de Inteligencia, desplegó un operativo de cerco. La acción culminó a las 22:30 horas de ayer en la cuadra 3 de la prolongación de la Av. Perú, donde se logró interceptar a los sospechosos.
Durante el registro, se les incautó una motocicleta —presuntamente usada para los ilícitos—, equipos celulares con información relevante para la investigación y un artefacto explosivo improvisado.
Los detenidos: Menores involucrados
Las autoridades identificaron a los intervenidos como Luis Fernando Terrones Gonzales (alias “Yayo”) y Armando Yampier Becerra Hernández (alias “Machete”).
Sin embargo, la sorpresa fue hallar entre sus filas a dos menores de edad: el adolescente de iniciales E.J.G.G (alias “El Gringo”) y la menor C.C.O.B (alias “Barbie”). Todos ellos quedaron detenidos bajo cargos de extorsión agravada.
Según inteligencia policial, esta banda no limitaba su accionar a la avícola, sino que estaría vinculada a una red sistemática de amedrentamiento y cobro de cupos dirigida contra diversas empresas de transporte y otros rubros comerciales en la ciudad.
