Una inspección realizada en la zona de Chilinpampa Alta y en sectores cercanos al cerro Quilish permitió constatar la existencia de actividades vinculadas a presunta minería ilegal en cuatro puntos específicos, según informó Isaul Tanta, alcalde de Porcón Bajo, quien lideró la diligencia.
Durante el recorrido, representantes de la Municipalidad, la Prefectura Regional de Cajamarca, la Policía Nacional, el Ministerio Público y el sector Energía y Minas verificaron excavaciones de hasta 10 metros de profundidad. El hallazgo generó preocupación entre las autoridades y pobladores debido a que se trata de una zona considerada ambientalmente sensible y estrechamente relacionada con las fuentes de agua de Cajamarca.
El caso cobra especial relevancia por el valor histórico y ambiental del cerro Quilish. En el pasado, este territorio fue defendido masivamente por los cajamarquinos frente a las pretensiones de explotación minera de Yanacocha. Para amplios sectores de la población, el Quilish no es solo un cerro, sino un símbolo de defensa del agua, al ser considerado durante años como parte del “colchón hídrico” de Cajamarca.
La defensa del Quilish marcó uno de los episodios socioambientales más importantes de la región. En el año 2000, la Municipalidad Provincial de Cajamarca declaró al cerro Quilish y a las microcuencas de los ríos Quilish y Porcón, como zona reservada protegida municipal. Años después, en 2004, la autorización para realizar exploraciones en la zona generó una fuerte reacción ciudadana, con movilizaciones multitudinarias que expresaron el rechazo de la población a cualquier actividad que pudiera poner en riesgo las fuentes de agua.
Por ello, la reciente constatación de excavaciones clandestinas vuelve a encender las alarmas en Cajamarca. Autoridades y pobladores advirtieron que la minería ilegal representa una amenaza directa para ecosistemas frágiles y para zonas que históricamente han sido protegidas por la ciudadanía debido a su importancia hídrica.
El alcalde de Porcón Bajo, quien encabezó la inspección anunció que se procederá con las denuncias formales ante las instancias correspondientes. Además, sostuvo que la población no permitirá el avance de actividades informales que puedan afectar el agua y el equilibrio ambiental de la zona.
Los pobladores que participaron en la diligencia exigieron acciones permanentes y no solo intervenciones aisladas. Según señalaron, la preocupación principal es garantizar vigilancia constante para evitar que personas inescrupulosas continúen realizando excavaciones o intenten consolidar operaciones ilegales en sectores cercanos al Quilish.
Durante la inspección, el alcalde también cuestionó la ausencia de organizaciones ambientalistas e hizo un llamado para que se sumen a futuras acciones de fiscalización y defensa del territorio.
Las autoridades anunciaron que continuarán coordinando con la Fiscalía, la Policía Nacional y las entidades competentes para determinar responsabilidades, identificar a los responsables y frenar cualquier actividad ilegal en la zona. Mientras tanto, la población de Chilinpampa Alta y sectores cercanos al Quilish se mantiene alerta ante posibles afectaciones ambientales.
El cerro Quilish vuelve así al centro de la preocupación pública en Cajamarca. Esta vez, no por un proyecto formal de gran minería, sino por la presencia de actividades ilegales que amenazan un territorio históricamente defendido por su valor ambiental, social y simbólico para la región.
