En la ciudad de Cajamarca, pobladores del centro poblado de Combayo realizaron una protesta en el local de Wasi Mikuna, exigiendo la entrega de alimentos de calidad para los niños beneficiarios del programa. Según denunciaron los padres de familia, los productos distribuidos presentan deficiencias en su estado de conservación y están afectando la salud de los estudiantes.
«Pedimos que se cambien los alimentos porque están en malas condiciones y le están haciendo daño a nuestros niños», reclamó un padre de familia de la Institución Educativa Ventanillas de Combayo. Los manifestantes también señalaron irregularidades en la distribución y pidieron mayor transparencia en la gestión del programa, que sustituyó a Qali Warma.
Ante el reclamo, Nedy Vigo Valera, Jefa de la Unidad Territorial Cajamarca de Wasi Mikuna salió a dialogar con los padres y junto a un proveedor se comprometió a evaluar las observaciones. Sin embargo, los pobladores exigen acciones inmediatas y correctivas para evitar riesgos a la salud de los menores.
Cabe recordar que, en los últimos meses, el programa Wasi Mikuna ha enfrentado denuncias similares en otras regiones como Áncash, Ayacucho, Loreto, Moquegua, entre otras, donde se reportaron alimentos en mal estado e incluso intoxicaciones masivas de escolares. Estos antecedentes han incrementado la preocupación de las familias cajamarquinas, que ahora exigen soluciones concretas y una mejor supervisión del servicio en su localidad.
Habla el proveedor
Gino Orlando Riquelme Pérez, señaló que sus productos cumplen con todo los estándares de calidad. «Mi función como proveedor es la compra, almacenamiento y distribución de los productos. Nosotros no somos fabricantes. El arroz es un arroz fortificado, por lo que en la preparación consume más agua. Nosotros hemos demostrado en Yerba Santa Baja, que el arroz se prepara muy bien a la profesora de la Institución Educativa», expresó.
Además, el proveedor se comprometió a dar sesiones demostrativas a los padres de familias en todas las instituciones que lo requieran, aunque nos supo qué responder sobre el olor desagradable del cereal.
