El juzgado a cargo del caso dictaminó nueve meses de prisión preventiva contra Juan Zelada Salazar, mientras el Ministerio Público culmina las investigaciones para llevar el caso a juicio oral. La medida busca garantizar la presencia del imputado durante el proceso y evitar el riesgo de fuga ante la gravedad de la pena probable.
Una «historia de horror» familiar
Según los elementos presentados por la fiscalía durante la audiencia, los abusos se habrían perpetrado de manera continuada en el entorno familiar. La víctima, cuya identidad se mantiene en reserva por ser menor de edad y para proteger su integridad, ha dado a luz a tres niños, quienes serían hijos biológicos de su padrastro.
La acusación sostiene que Zelada Salazar se aprovechó de su posición de autoridad y convivencia dentro del hogar para someter a la menor desde que esta tenía 11 años de edad, configurando un escenario de violencia sexual agravada y prolongada en el tiempo.
Además, la menor denunció que su padrastro abusó de ella desde los 11 años con complicidad materna. Hizo reiteradas denuncias ante la PNP y no recibió ayuda.
Intento de suicidio tras la denuncia
El proceso judicial tuvo un episodio dramático previo a la detención. Tras conocerse la denuncia formal en su contra, Zelada Salazar ingirió veneno en un intento de quitarse la vida.
Sin embargo, el acusado fue hallado a tiempo y trasladado de emergencia al hospital, donde los médicos lograron estabilizarlo. Una vez recuperada su salud física, fue puesto a disposición de las autoridades para enfrentar los cargos en su contra.
Traslado al penal
Tras la decisión judicial, las autoridades procedieron al traslado inmediato de Zelada Salazar al centro penitenciario de Huacariz, en Cajamarca.
El juez enfatizó que la prisión preventiva no es una condena anticipada, sino una medida cautelar necesaria dado el alto riesgo de fuga y la necesidad de proteger a la víctima y a los menores involucrados mientras avanza la investigación. El acusado enfrentará el proceso bajo custodia, donde se deberá determinar su responsabilidad penal respetando el debido proceso.
En Perú, el delito de violación sexual de menor de edad conlleva algunas de las penas más severas del código penal, que pueden llegar hasta la cadena perpetua dependiendo de los agravantes, como el parentesco y las consecuencias físicas para la víctima.
