El distrito de Sitacocha (Cajabamba) registró el mayor nivel de respaldo (60.22 %), un voto impulsado históricamente por el recuerdo local de la lucha contra el terrorismo durante el gobierno de Alberto Fujimori.
La región de Cajamarca, tierra natal del expresidente Pedro Castillo, se inclinó de forma masiva hacia la propuesta de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) en esta segunda vuelta electoral. Sin embargo, en medio del arrollador avance del candidato de izquierda —impulsado por su promesa de indultar al exmandatario—, el mapa electoral reveló una resistencia focalizada: Keiko Fujimori logró ganar en cinco distritos de la región.
Mientras que a nivel regional Sánchez se imponía en una de sus 16 victorias a nivel nacional, la lideresa de Fuerza Popular encontró un sólido respaldo en jurisdicciones específicas que nadaron contra la corriente mayoritaria del electorado cajamarquino.
Los bastiones fujimoristas al 100 %
De acuerdo con el procesamiento de actas de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) al 100 % en dichas localidades, el fujimorismo logró hacerse fuerte en cinco distritos de las provincias de Cajabamba, Contumazá, San Marcos y San Miguel.
El caso más destacado es el del distrito de Sitacocha (Cajabamba), donde Keiko Fujimori no solo superó a su contendor, sino que lo hizo con una cómoda ventaja, alcanzando el 60.228 % de los votos válidos. Una situación similar, aunque con márgenes más estrechos, se vivió en el distrito de San Benito (Contumazá), donde Fuerza Popular superó la barrera del 56 %.
El factor Sitacocha y la sombra del terrorismo
El contundente respaldo en Sitacocha tiene una explicación que va más allá de la coyuntura actual y hunde sus raíces en el pasado reciente del país. Durante la época de violencia política, este distrito cajamarquino fue una de las zonas fuertemente golpeadas por el accionar del terrorismo.
En la memoria colectiva de un sector importante de esta población aún se mantiene presente que fue durante el gobierno de Alberto Fujimori cuando se implementaron acciones que lograron pacificar la zona. Para los pobladores y analistas locales, este recuerdo histórico de la lucha contra la subversión es una de las razones principales por las que el electorado de Sitacocha mantiene un apoyo sostenido hacia Keiko Fujimori, vinculando su propuesta política con la seguridad y el rechazo a figuras o partidos que perciben cercanos a la izquierda radical.
A continuación, el detalle oficial de los cinco distritos cajamarquinos que le dieron la victoria a Fuerza Popular:
| Distrito | Provincia | Votos por K. Fujimori | Porcentaje |
| Sitacocha | Cajabamba | 1,584 | 60.228 % |
| San Benito | Contumazá | 968 | 56.674 % |
| Chancay | San Marcos | 809 | 51.529 % |
| Cupisnique | Contumazá | 388 | 51.391 % |
| Unión Agua Blanca | San Miguel | 874 | 50.814 % |
La excepción frente a la regla regional
El triunfo de Keiko Fujimori en estos cinco distritos representa una anomalía estadística dentro del comportamiento electoral de la región. Al 99.410 % de actas contabilizadas a nivel general en Cajamarca, Roberto Sánchez acumulaba un aplastante 66.774 % de los votos.
El masivo respaldo a Sánchez en el resto de la región evidenció el peso político que aún mantiene la figura de Pedro Castillo, hoy en prisión tras el fallido autogolpe de Estado. No obstante, las cifras en Sitacocha, San Benito, Chancay, Cupisnique y Unión Agua Blanca demuestran que el fujimorismo logró consolidar nichos de votantes que se mantuvieron impermeables al discurso del indulto y optaron por la propuesta naranja.
