El anhelado proyecto hídrico para Cajamarca comienza a tomar forma con la confirmación del saneamiento de terrenos este año y el inicio de ejecución proyectado para el próximo.
En una reciente sesión de la Comisión Bicameral de Presupuesto y Cuenta General de la República, el Ministro de Desarrollo Agrario y Riego hizo un anuncio crucial para la región de Cajamarca: la tan esperada Presa Chonta está finalmente programada y encaminada hacia su ejecución en 2027.
Durante su intervención, el titular de la cartera destacó que la estrategia gubernamental se sostiene en cuatro grandes ejes fundamentales para el desarrollo del sector: agua, asistencia técnica, créditos e innovación y mecanización. En este contexto, subrayó que el presupuesto actual se concentra fuertemente en el tema hídrico, asegurando que varios proyectos mencionados en la agenda gubernamental «van a hacerse realidad».
El cronograma para Chonta
Al abordar específicamente el caso de Cajamarca, el ministro Marco Antonio Vinelli Ruiz, confirmó que el proyecto de la Presa Chonta está oficialmente programado. Detalló que, bajo la gestión de la «presidenta Fujimori» (en referencia a la actual administración), se ha establecido un cronograma claro de acciones.
«Vamos a adelantar este año con el saneamiento de algunos predios en Cajamarca para el proyecto Chonta», afirmó el ministro ante la comisión. Este paso es fundamental y ha sido uno de los principales obstáculos históricos para el avance de la obra. El objetivo de este adelanto, explicó, es tener completamente listo el «saneamiento físico legal» de los terrenos.
La meta establecida es que, con los predios saneados durante este año, se pueda «ejecutar el proyecto el próximo año» (2027), marcando así un hito en la gestión de los recursos hídricos para la provincia.
La concreción de la Presa Chonta representa no solo una solución a la histórica demanda de agua para consumo y riego en Cajamarca, sino también un impulso necesario dentro del eje de desarrollo hídrico que el gobierno ha marcado como prioridad. La expectativa ahora se centra en el cumplimiento de este proceso de saneamiento físico-legal en los próximos meses, paso indispensable para que las maquinarias puedan, por fin, empezar a operar en 2027.
