El IESPP Hermano Victorino Elorz Goicoechea deberá presentarse a la evaluación de la Sunedu ocupando instalaciones alquiladas.
La gestión del gobernador Roger Guevara es fuertemente cuestionada tras desperdiciar cientos de miles de soles sin culminar la infraestructura de la institución.
Cajamarca. El futuro académico de cientos de aspirantes a docentes pende de un hilo. El emblemático Instituto de Educación Superior Pedagógico Público (IESPP) Hermano Victorino Elorz Goicoechea corre el grave riesgo de no lograr su licenciamiento institucional ante la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu). ¿El motivo? Se verá obligado a someterse a la rigurosa evaluación de condiciones básicas de calidad operando desde un local alquilado.
Este precario escenario, que pone en jaque a una de las casas superiores de estudios más importantes de la región, tiene un origen claro según las denuncias ciudadanas: la ineficiencia y los aparentes actos irregulares arrastrados por las autoridades del Gobierno Regional de Cajamarca.

Millones al agua y una obra en el limbo
Durante toda la gestión del actual gobernador, Roger Guevara, la administración ha sido incapaz de reconstruir y entregar la infraestructura propia del pedagógico. Ante el fracaso de la obra y con los plazos de la Sunedu en contra, el GORE ha optado por una salida que indigna a los cajamarquinos: pagar el alquiler y el acondicionamiento de un espacio temporal.
Para los estudiantes y la sociedad civil, esta medida no solo expone a la institución a un posible rechazo por parte del ente supervisor —el cual exige estándares de infraestructura idóneos y sostenibles—, sino que evidencia un grave perjuicio económico para el Estado.
Las críticas apuntan al evidente despilfarro de cientos de miles de soles del presupuesto de todos los ciudadanos. Se está gastando dinero público en parches temporales, mientras la construcción principal sigue sin ver la luz.
Crisis de transparencia y capacidad
El drama del Pedagógico de Cajamarca se ha convertido en el reflejo de la paralización de obras en la región. Diversos colectivos consideran «una absoluta vergüenza» que, por la falta de capacidad, eficiencia y transparencia de los funcionarios que lideran el gobierno regional, se ponga en riesgo la continuidad de la educación superior pedagógica.
Frente a este inminente riesgo de cierre o no licenciamiento, la exigencia hacia la Contraloría y el Ministerio Público crece. Se requiere una auditoría inmediata para determinar las responsabilidades funcionales sobre el dinero despilfarrado y las razones reales detrás del abandono de una infraestructura vital para el futuro de Cajamarca.
